Nuestra visión es ser una plataforma de encuentro y de experiencias que custodien y proyecten el don del itinerario espiritual ignaciano, contando con una participación laical activa y comprometida. Nuestro horizonte es el mismo que movió a Ignacio: amar y servir para la mayor gloria de Dios.
Este proyecto se desarrolla en colaboración y bajo el acompañamiento pastoral de la Comunidad Jesuita de Panamá, integrando esfuerzos laicales y jesuitas para ofrecer espacios formativos y espirituales que ayuden a discernir la acción de Dios en la vida diaria.